Tal y como comentamos en la anterior entrada al blog existen distintos problemas acústicos a los que nos podemos enfrentar cuando diseñamos o ponemos en marcha un local público.

Esta entrada vamos a dedicarla al aislamiento acústico, los tipos de transmisión sonora, los materiales que se utilizan y los aspectos a tener en cuenta a la hora de valorar un presupuesto.

 

RUIDO AÉREO O ESTRUCTURAL

El ruido puede transmitirse de un espacio cerrado a otro de dos maneras, vía aérea o vía estructural.

La transmisión aérea es la que se produce a través del aire. Cuando se genera un ruido en un espacio, la energía sonora viaja por el aire a través de ondas acústicas hasta que llega a los elementos que forman la estructura del edificio. Estos elementos en función de sus características absorberán una parte de la energía y permitirán que otra parte de ésta se transmita al espacio colindante. Las conversaciones, la música o la tv, son los sonidos más comunes en este tipo de transmisión.

Por su parte, la transmisión de ruido vía estructural o también llamado ruido de impacto, se produce al generarse un contacto entre el elemento que genera el sonido y la propia estructura del edificio. Este contacto genera que toda la estructura vibre y actué como un altavoz en el espacio colindante. Son típicos ruidos de este tipo las pisadas entre viviendas superpuestas, equipos o máquinas que vibran durante su funcionamiento apoyados en el suelo, el arrastre de mobiliario o altavoces anclados a las paredes.

TIPOS DE RUIDO AISLAMIENTO

 

AISLAMIENTO ACÚSTICO

El aislamiento acústico es la protección de la que se dota a un recinto para evitar la transmisión del sonido fuera de él, tanto de forma aérea como estructural. Un buen aislamiento es aquel en el que la energía acústica transmitida es mínima, sin importar la acústica en el local emisor.

Dependiendo principalmente del tipo de actividad a desarrollar en el recinto emisor, de las características de la estructura del mismo (paredes, suelo y techo) y del tipo de espacio colindante (una vivienda, un local comercial, el exterior…) el aislamiento acústico deberá ser más o menos elevado.

Es importante tener en cuenta que cuanto más alto es aislamiento acústico menor es la transmisión del sonido.

Cuando la transmisión es vía aérea se habla de aislamiento acústico a ruido aéreo, mientras que cuando la transmisión se genera por la excitación de la estructura por vibración, se denomina aislamiento acústico a ruido de impactos.

 

TIPOS DE SOLUCIONES

El aislamiento acústico a ruido aéreo está directamente relacionado con la composición del elemento de separación y habitualmente para mejorarlo se utilizan lanas minerales, poliuretanos o sistemas multicapa. Habitualmente se recurre a trasdosados de pladur combinados con lana de roca o láminas de alta densidad.

Para definir correctamente la solución constructiva que mejore el aislamiento acústico es necesario realizar un estudio. El punto de partida para este estudio es conocer el aislamiento acústico existente, bien sea conociendo los elementos que componen el elemento de separación o bien realizando una medición de aislamiento acústico a ruido aéreo. En base al valor que se obtenga se debe diseñar una solución que permita cumplir con el requerimiento normativo vigente.

En el caso del aislamiento acústico a ruido de impactos es necesario introducir un elemento elástico entre el emisor de la vibración y la propia estructura del edificio. Normalmente hay dos posibilidades, o actuar sobre el propio recinto o actuar sobre el elemento que genera la vibración.

Cuando se actúa sobre el propio recinto se busca aislar el suelo y las paredes del resto de la estructura utilizando para ello láminas elásticas o amortiguadores que absorban la vibración. Estas actuaciones evitan que los impactos que se produzcan contra el suelo (arrastre de material, pisadas, saltos, caídas de objetos…) se transmitan a los locales colindantes. Si el elemento que genera el problema es un equipo concreto (cámara frigorífica, motor, cinta de correr, instrumento musical, altavoces…) se debe colocar el elemento elástico sobre el propio equipo, o bien generar una bancada sobre el elemento elástico, y el equipo sobre ella.

En ambos casos, aislamiento a ruido aéreo y de impactos, se debe asegurar el cumplimiento de la normativa vigente tanto para el valor mínimo del aislamiento (CTE DB-HR, normativa autonómica u Ordenanza Municipal) como para los niveles sonoros límite de inmisión de ruido en los locales colindantes o el exterior (Real Decreto 1367/2007, normativa autonómica u Ordenanza Municipal).

 

 

En ID Acústica asesoramos y realizamos estudios de aislamiento acústico para  empresas y particulares, tanto en reformas como en obra nueva. Así mismo, ejecutamos pequeñas obras de aislamiento y  por supuesto realizamos mediciones certificadas de aislamiento  para licencias de apertura de locales. En definitiva, colaboramos con  instaladores, constructoras, arquitect@s y particulares para proporcionar las mejores soluciones acústicas que se adaptan a cada tipo de edificio, actividad o necesidad particular, etc.

En ID Acústica disponemos de software para el cálculo y diseño de soluciones constructivas que nos permite conocer el nivel de aislamiento acústico que genera cualquier tipo de composición que se diseñe.

Por todo esto consideramos una serie de aspectos que deben ser tenidos en cuenta a la hora de valorar una propuesta de aislamiento acústico para un local o estancia ya existente:

Medición de aislamiento

  • Conocer el aislamiento acústico inicial. A fin de ajustar correctamente la solución de aislamiento, es necesario conocer el aislamiento inicial para ajustar la solución constructiva a la necesidad existente. Si se trata de una actividad y el aislamiento no cumple con el requerimiento normativo para la obtención de la licencia de apertura el problema puede ser bastante grave. Por el contrario, si la solución se diseña para “curarse en salud” el gasto de la obra pues ser más elevado del que en realidad es necesario.

La mejor forma de conocer el aislamiento acústico es mediante la realización de una medición in situ, pero si no es posible, ya que requiere acceder al local colindante, conociéndose la composición del tabique, suelo o techo, es posible obtener una estimación.

  • Garantía del resultado final. Solamente sí existe una medición previa de aislamiento es posible asegurar el resultado final una vez finalizada la actuación correspondiente, incluso con un compromiso de realizar una medición final de certificación del aislamiento.