En las pasadas vacaciones de Navidad ID Acústica realizó el acondicionamiento acústico de dos comedores de infantil y primaria en un centro educativo en la provincia de Huesca.

Los dos comedores se encuentran ubicados en un edificio de base rectangular de 325 y 130 m2, respectivamente.  Sus techos son de madera con vigas transversales. Los suelos de baldosa, las paredes de yeso y poseen varios ventanales de grandes dimensiones. Con estas características, como era de esperar el tiempo de reverberación es muy elevado.

Previamente, en el comedor de primaria, el centro ya había acometido una pequeña actuación. Se había colgado del techo unas planchas de madera en forma de nubes y se habían atornillado a la pared unas piezas del mismo material. Esta actuación aunque era visualmente muy estética, y disminuyo algo el tiempo de reverberación, no consiguió mejorar la acústica del comedor como para eliminar por completo el problema existente.

Imagen del comedor de primaria antes del acondicionamiento acústico

La sala multiusos del centro que debido a la situación derivada del COVID se ha reconvertido en el comedor de infantil, se encontraba en la totalidad sin acondicionar.

Imagen del comedor de infantil antes del acondicionamiento acústico

La propuesta de ID Acústica para mejorar el conforto acústico de ambas salas  ha consistido en introducir material fonoabsorbente adhesivado al techo y a las paredes. Se trata de una espuma de melamina de la marca Basotec con un alto coeficiente de absorción acústica que se instala de forma muy sencilla con un sistema autoadhesivo, sin necesidad de realizar ningún tipo de obra.

Tras unas mediciones del tiempo de reverberación iniciales, un exhaustivo  estudio acústico y el feedback de la experiencia adquirida tras todos los  proyectos de acondicionamiento acústico acometidos previamente, ID Acústica propuso la instalación de placas lineales entre las vigas del techo, en formato base de color gris claro. Este tipo de placas permite mantener la superficie de madera vista, sin modificar la estética tan especial de la sala.

Detalle de las placas lineales instaladas en el techo

Además, con el objetivo de evitar las reflexiones del sonido sobre las paredes laterales, se han instalado placas del mismo tipo de material en formato rectangular en las paredes. En el caso del comedor de primaria únicamente se ha podido instalar material en una de ellas, ya que el resto ya se encontraban ocupadas.

En total más de 1500 placas de material fonoabsorbente que han sido instaladas por dos personas en solo tres días, sin alterar el funcionamiento del centro, ya que se ha realizado en días no lectivos.

Imagen del comedor de primaria tras el acondicionamiento acústico

Imagen del comedor de infantil tras el acondicionamiento acústico

Con esta actuación se ha reducido el tiempo de reverberación en un 40% en el comedor de primaria. En el caso del comedor de infantil la rebaja de la reverberación ha sido de un  60%,  ya que partía de un tiempo de reverberación más elevado, y la superficie útil y libre donde poder instalar material era superior a la del comedor de primaria.

Esta reducción del tiempo de reverberación supone una importante mejora en el nivel de ruido que se genera en el comedor, ya que se evita la mayor parte de las reflexiones del sonido en el techo y las paredes de la sala. Esto se traduce en una mejora de las condiciones laborales del personal del centro y en crear un ambiente mucho más agradable elevando el estado de ánimo de los alumnos.

Una vez retomada la actividad tras las vacaciones de Navidad, tanto la dirección del centro, como la AMPA y los trabajadores del comedor, han mostrado su satisfacción por el trabajo realizado y por la importante mejora conseguida. En palabras de la AMPA “la situación actual está a años luz de lo que era antes. Las monitoras y el personal de cocina indica que se nota muchísimo la mejora.  Simplemente hablando con la persona de enfrente ya percibes la diferencia”.